COVID-19 “Letalidad”

Uno de los asuntos que puede haber generado mayor inquietud respecto a contraer el COVID-19, es todo lo relacionado con el riesgo de muerte, la relación entre los infectados confirmados y las defunciones reportadas (“letalidad”) debida a la enfermedad. Esto es, de los infectados ¿cuántos mueren?

En está sección hablaremos de los fallecimientos y haremos una comparación de los datos actuales con los que se obtuvieron al inicio de la pandemia en primavera. Pero antes tendremos que hablar sobre el concepto de letalidad.

Existen tres parámetros que fundamentalmente influyen en el cálculo de la letalidad: el número de casos, el número de defunciones y el tiempo. Se debe recalcar que el momento en el que se calcule la letalidad es muy importante, porque puede dar lugar a valores muy diferentes. Otro aspecto relevante a tener en cuenta es que no es necesariamente es la misma en todos los grupos de la población. Puede diferir por edad, situación social económica, comorbilidad, etc.

Para el COVID-19, tomar en cuenta el número de casos es fundamental, pero dependen sustancialmente de la capacidad de ser detectados. Durante esta pandemia ha ido variando la forma en la que los casos son identificados. En un inicio, en casi todos los países, la detección se centró en los casos más graves. Por otro lado, debido a los asintomáticos es prácticamente imposible saber el número total de infectados, motivo por el cual no es posible calcular la letalidad del COVID-19. De modo que lo que sí se puede medir en lugar de la ” tasa de letalidad”, es la relación entre los infectados confirmados y las defunciones reportadas, por cada 100 infectados reportados

Respecto al conteo de los fallecidos en general sólo se incluyen aquellos decesos que hayan tenido con anterioridad una prueba PCR positiva. Cabe destacar que siguen siendo los mayores de 80 años los que representan el mayor índice de mortalidad.

Por ejemplo, en España, las características de los infectados han cambiado. Para el mes de agosto las mayores incidencias acumuladas las presentaban los grupos menores de 60 años (14%), siendo el grupo con mayor incidencias el de 15 a 29 años. Y por el contrario, en marzo el 67,2% de los casos identificados tenía más de 60 años. Esto es, la población infectada y diagnosticada en los meses de verano es más joven que en primavera.

Y aunque es difícil comparar la relación entre los infectados confirmados y las defunciones reportadas de primavera y verano ya que en el verano se contagian más jóvenes y menos ancianos, también influyen otros factores que se deben de tomar en cuenta. Por ejemplo la detección es cada vez más temprana, lo cual implica que la gravedad de los casos sea, en principio, menor. Al inicio de la pandemia transcurrían seis días entre el inicio de síntomas y el diagnóstico, ahora mismo este tiempo se ha reducido a tres días. Y finalmente, la experiencia adquirida en el manejo de los pacientes ha hecho posible la introducción y puesta en marcha de nuevos protocolos de tratamientos más eficientes.

En las gráficas de la primera fila se muestran los infectados confirmados (verde) y decesos reportados (rojos) por COVID-19 en diferentes países. La curva de infectados diarios muestra claramente un rebrote al inicio del verano. La la relación entre los infectados confirmados y las defunciones reportadas por cada 100 infectados se muestra en la segunda columna. La curva se dividió en el inicio (azul) de los casos y el rebrote (naranja). Como podemos observar, la relación entre los infectados confirmados y las defunciones reportadas, ha bajado drásticamente en el rebote, y aún cuando las razones pueden ser de muy diversa índole, definitivamente, mucho hemos aprendido para evitar decesos.


Gráfica de casos nuevos confirmados (verde) y defunciones (rojo) en Alemania.
Tasa de letalidad en Alemania (por cada 100 infectados) al inicio de la pandemia (azul) y rebrote (naranja).
Gráfica de casos nuevos confirmados (verde) y defunciones (rojo) en España.
Tasa de letalidad en España (por cada 100 infectados) al inicio de la pandemia (azul) y rebrote (naranja).
Gráfica de casos nuevos confirmados (verde) y defunciones (rojo) en Francia.
Tasa de letalidad en Francia (por cada 100 infectados) al inicio de la pandemia (azul) y rebrote (naranja).
Gráfica de casos nuevos confirmados (verde) y defunciones (rojo) en Italia.
Tasa de letalidad en Italia (por cada 100 infectados) al inicio de la pandemia (azul) y rebrote (naranja).
Gráfica de casos nuevos confirmados (verde) y defunciones (rojo) en Japón.
Tasa de letalidad en Japón (por cada 100 infectados) al inicio de la pandemia (azul) y rebrote (naranja).

Relación entre los infectados confirmados y las defunciones reportadas en México por cada 100 infectados (verde), obtenida a partir del promedio semanal con un desfase de 21 días entre infectados y muertos (azul).
Relación entre defunciones reportadas y habitantes por cada millón de habitantes por estado y nacional.

Actualizado al 01/09/2021

Fuente de los datos : Wolfram Data Repository